miércoles, 17 de abril de 2013

XVII

Esa vez que nos dijeron que
no
y el no se volvió rutina.

Fuimos a comprar el libro,
uno de Bukowski con poemas de sexo
(que tanto nos gustan)
y no.
"No lo tenemos".

Después el helado
"No hay frutilla
no hay chocolate
no hay helado".

Pensamos que camino a dormir en la plaza
no iba a haber plaza
o sueño
y fue así.

Nos perdimos, ¿te acordás?
Pero vimos una especie de esquina a mitad de la calle
Pateleaste y nos sentamos.

"Dado el expediente
el modus operandis de nosotros
vos no me querés"

"No, te estoy amando, ¿qué más querés?".