jueves, 14 de enero de 2016

renunciar bajo qué costo

¿A vos te parece sentir el peso del abecedario entero en un te quiero de mierda y que encima no tenga respuesta?

No soy tuya.
Sólo soy una persona blanca y sucia que te quiere en su cama para morderte el cuello. Un par de piernas que te conocen de memoria y que te extrañan como si fueras su puerto. Soy una camisa blanca de lunes a viernes con la ropa interior violeta. Soy muy chiquita.
Como jabón. Me lavo los dientes en la ducha. Seseo cuando estoy borracha. Me emborracho cuando no te quiero ver.

¿Y qué pasa si vos no podés? Yo te ayudo. Eso pasa.
Yo tampoco puedo y acá me ves pudiendo.

Martin Ron - Estación Plaza Miserere, Línea A, Buenos Aires.